Lunes 28 de noviembre de 2011

El ayuntamiento cuenta únicamente con un oficial de jardinería y un peón. Ese es su personal de plantilla.

Lo que resulta incomprensible es que un ayuntamiento como el nuestro cuente con una plantilla tan reducida. Pero si lo pensamos un par de minutos caeremos en la cuenta de que para el gobierno municipal anterior resultaba mucho más efectivo mantenerla bajo mínimos para contratar a su antojo a lo largo de los años. Y cuando digo a su antojo digo con contratos temporales discrecionales que no garantizaban la igualdad de oportunidades para el acceso a ese trabajo y con informes desfavorables de la Intervención municipal que nunca preocuparon al anterior alcalde ni al que fuera su concejal de Hacienda.

A mediados de junio, la situación era ésta en Jardinería:

– 2 contratos que vencían el 30 de junio

– 1 contrato que vencía el 31 de agosto

– 7 contratos (¡7!) que vencían el 26 de septiembre

– 1 contrato que vencía el 19 de octubre

No ha habido despidos de jardineros ni nada por el estilo. Los contratos finalizaron en la fecha que había previsto el anterior gobierno municipal y agotaron el dinero para poder destinar más personal a esos quehaceres a partir del 19 de octubre. Por eso habremos de esperar al nuevo prespuesto para sacar las 4 plazas que tenemos previstas y sacarlas con “luz y taquígrafos”.

En muchas ocasiones, en la administración, lo que parece sencillo se da de bruces con la legalidad, los plazos, la fiscalización y otros trámites que resultaría prolijo explicar. De ahí que fuera necesario encontrar una solución para resolver dos problemas, el primero urgente y el segundo administrativo y de legalidad:

1. Había que empezar a trabajar la poda y el mantenimiento de jardines y zonas verdes inmediatamente, y los dos únicos empleados municipales no podían hacerse cargo de todo ese trabajo (además, 1 de ellos disfrutará en breve de su permiso de paternidad)

2. Había que encontrar el modo de resolver el problema económico porque aunque resulte contradictorio, en la administración pueden existir partidas agotadas a las que ya no se les puede imputar ningún gasto (como en el caso de la de contrataciones temporales), y, sin embargo, existen otras que todavía permiten la inclusión de facturas.

Para desbloquear la situación, convoqué al Secretario general y al Interventorambos me recomendaron la contratación de una empresa externa, a través de un contrato menor, para que se hiciera cargo de los trabajos de jardinería durante dos meses mientras preparábamos las bases para la contratación de 4 peones. Unas bases limpias, transparentes y públicas. Nada que ver con el sistema de contratación de Personal que ha existido antes del 11 de junio.

Así lo hicimos y solicitamos 4 presupuestos a diversas empresas del sector. Nos decidimos por la más barata y la que nos garantizaba que los empleados serían del municipio.

Lo ha dicho el presidente electo del Gobierno, Mariano Rajoy: “Uno no puede gastarse lo que no tiene”, por eso sigo exigiendo que el PP unifique su discurso y se deje de zarandajas.

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