Jueves 24 de enero de 2013

Como alcaldesa, inicié una costumbre: convocar a los vecinos semestralmente para rendir cuentas y escuchar.

Creo que es una buena costumbre. Quienes tenemos la responsabilidad de gobernar tenemos también la obligación de aclarar nuestras decisiones y de atender cualquier duda que puedan exponer los vecinos.

Siempre he defendido una necesaria vocación pedagógica en la labor de quienes nos dedicamos al servicio público a través de la política.  Los ciudadanos en general ni leen el BOE, ni el BOP ni los Diarios Oficiales que marcan y desarrollan la legislación a la que debemos ajustarnos en nuestras labores de gobierno.  Esa es una de las razones por las que, en muchas ocasiones, no acaban de entenderse algunas actuaciones que llevamos a cabo, la lentitud con las que otras se desarrollan o la imposibilidad de sacar adelante todas las que quisiéramos.

He oído decir muchas veces que los vecinos quieren ver resultados inmediatos y he mantenido debates con familiares y amigos que defienden esa postura sabiendo como saben que, estando en mi lugar, no podrían actuar de otra manera.  

De ahí mi insistencia: la vocación política va unida necesariamente a una labor pedagógica; explicar el qué y el por qué. Actuar así es justamente lo que todos necesitamos para eliminar de una vez el fácil recurso a la demagogia que tanto daña a la sociedad actual. Porque los cálculos electoralistas no resuelven los problemas reales, sino que los multiplican.

No hay mejor modo de cambiar lo que es injusto que conocer exactamente cómo nos afecta. Por eso, explicar lo que hacemos haciendo referencia al marco legislativo que afecta a los Ayuntamientos y que en demasiadas ocasiones nos “encorseta” o nos impide avanzar, es necesario.

Quienes lo deseen, esta tarde a las 19,30h, en el salón de actos del Ayuntamiento, tienen una cita con su alcaldesa: de todos y de todas.